Eutanasia.

La nieve no para de caer,
siento como el calor de mi rostro la desvanece.
Es invierno.
Y me entristece no poder ver mariposas.
Quiero verlas.
Quiero admirar sus alas, sus colores, su delicadeza y sutil belleza.

Ojalá las palabras fuesen ligeras como el viento, pero no lo son.
Tienen tanta fuerza como el sueño que me obliga a bajar los parpados.

Hoy, me di cuenta que

He sido yo quien detuvo el tiempo aquella vez, quería que me mirases.
He sido yo quien se quedó en el paso.
Entre aquella nieve que no se derretía.

Y no he sido yo. quien te ha protegido del invierno.

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