El gritarte que te amaba.
Que mi sueño de cada noche era sobre ti.
Que la humedad de mi ropa era por ti.
Y que los ojos que deseaba ver al despertar eran los tuyos.
Son cosas que jamás sabrás.
¡Oh, Sophie! ¡Sophie! ¡Sophie!
Vuelve, juega conmigo otra vez. Quiero decirte que te amo, que te amo tanto y he tardado veinte años en notarlo. Llévate mis esperanzas. Destruye mis sentimientos y corrompe mi alma. Seré tuyo y disfrutaremos juntos cada placer que la vida nos ofrezca. Te tomaré de la mano cada segundo y te llevaré a la cama cada noche. Ven a mi, te tomaré sin arrepentimiento, sin dudas, sin contemplaciones.
Oh, mi amada. Abre tus ojos. Ahora.
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